En 2013, un valiente grupo de empleados de drywall y tapers, indignados por tener que trabajar un mes sin sueldo, obtuvieron más de $300,000 en pago atrasado después de presionar a la compañía constructora, la cual es una compañía constructora de viviendas para personas con ingresos bajos y medianos, sin fines de lucro basada en Berkeley.

Screen Shot 2016-05-06 at 3.47.44 PMEmpleados sin sueldo de West Coast Wallboard están reunidos afuera de la oficina de la constructora, Resources for Community Development (RCD según sus siglas en inglés) antes de la reunión de RCD con el personal. La compañía constructora respondió inmediatamente—contactando al contratista general el cual le aplicó presión al subcontratista que no habia cumplido con los pagos.

La compañía constructora, Resources for Community Development (RCD según sus siglas en inglés), le adjudicó a Segue Construction el contrato para construir su proyecto de vivienda Ambassador, con 69 unidades de vivienda familiar orientadas hacia la comunidad de Emeryville. El proyecto estaba gobernado por un decreto local de salario prevaleciente.

Segue utilizó a West Coast Wallboard, basada en Oregon para el trabajo de drywall y taping.

Los empleados de West Coast trabajaron durante el mes de junio sin ser pagados. Los empleados esperaban su pago, pero ya se estaban cansando.

A comienzos de julio, dos de los empleados fueron a la Unión de Carpinteros para que les ayudaran. Después de varias visitas y algo de investigación, se descubrió que la licencia de West Coast Wallboard en Oregon había sido suspendida por lo que parecían ser ofensas similares.

En un período de una semana, lo que comenzó con dos hombres se había convertido en un grupo sólido de 33 empleados, listos para demandar sus sueldos atrasados.

El 22 de julio, después de trabajar otro día sin compensación, el grupo llamó a Resources for Community Development, en sus oficinas del centro de Berkeley.

El personal principal de RCD se reunió con los empleados y los escuchó. Dijeron que ya le habían pagado a Segue los fondos por el trabajo de sheetrock y taping. Teniendo conocimiento de esta situación, no dudaron en hacer lo correcto y llamaron a Segue y demandaron pago inmediato. Segue a su vez le puso presión a West Coast Wallboard y para el final del mes, a los empleados les habían pagado un total de $330,000.

El Proyecto pudo haber estado sujeto a $150,000 en multas—más de $250 por día por empleado bajo la legislación de salario prevaleciente—si no hubieran pagado.

El trabajo continuó durante el verano y terminó a comienzos de septiembre y a todos los empleados de West Coast Wallboard se les pago dentro del límite de tiempo.